Magos son los que rechazan el orden natural de Dios, no Dios. La magia es cambiar y manipular la naturaleza a capricho y constituye un pecado que niega y burla la providencia, la paciencia y la misericordia del Señor. No hay magia blanca pues todo se hace sin Dios en el corazón porque las intenciones quedan expuestas incluso antes de acontecer hechos.
En fin, los escarnecedores de este siglo (evolucionistas, panteístas, re-degenerados e re-hipócritas progresistas, jaulistas, herodianos) no escatiman en mordaces estupideces. Encima son cobardes por llamar a Dios mago cuando la evolución no puede ser probada siendo su única herramienta la opresofilia satánica.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario