Arrrepentíos antes de que sea tarde. Sólo la Santa Madre Iglesia. El odio en sí no es malo. Odiar el mal y la falsedad es bueno. Odiar el bien y la verdad es malo. Quién ama a Satanás odia a Dios y quién ama a Dios odia a Satanás pues sólo se puede servir a un amo o señor. En esencia, da igual si un anticristiano es radical o tibio, pacífico o violento, pues su religión es falsa aunque lo anterior solamente lo suaviza o empeora al alejarse más de Dios. Ojalá se salven y no me malinterpreten. Pueden burlarse de mí pero no de Cristo. Saludos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario