¡Ay de los que llaman al bien mal y al mal bien!
¡Ay de los que llaman a la libertad esclavitud y a la esclavitud libertad!
¡Ay de los que llaman al impulso imposición y a la imposición impulso!
Sus corazones están con el diablo aunque le honren a Dios con palabras y obras que son palabras y obras de carne.
La misericordia es enorme pero eso no significa que sea un imbécil olvidadizo como muchos (quizás) asuman en sus fueros internos. Ojalá me equivoque pero en fin: Dios nos escudriña los corazones (intelecto y voluntad) y las entrañas (concupiscencia, instinto, sentimientos y emociones) que nos creó.
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